Rockdestroyer Radio (unirock alternativo 2017)

jueves, 10 de agosto de 2017

"una frase leída puede transformarte la vida, incitarte para la creación, ponerte en otra dimensión" ENTREVISTA A RUBÉN PRADO PLAZA



ENTREVISTA A RUBÉN PRADO PLAZA





Entre las grandes multitudes siempre tenemos el honor de encontrarnos con personas admirables, en este caso tuve la oportunidad de entrevistar a Rubén Prado Plaza, poeta y escritor valluno que actualmente reside en Jamundí, un personaje que en medio de su modestia y sencillez, nos muestra su contundente visión de las cosas, su perseverancia y  ese fuerte enlace que hay entre el arte y las emociones. Sin duda un buen ejemplo dado que no se necesita ser famoso para ser una gran persona y Rockdestroyer Fanzine tiene el gusto de dar a conocer.

Entrevista realizada por Victor Mejia Chantre "Lord Mysticus"


Buen día Rubén  ¿cómo se encuentra usted?

El día de hoy es maravilloso y desde un tiempo en mi vida mis días son así, ya que estoy creando, explorando  ideas y sentires; hago algo que me encanta: escribir poesía, entonces te diría que mis días son buenos.

¿Qué disciplinas has desempeñado a lo largo de tu vida hasta el día de hoy?

Me he dedicado a muchas cosas. Desde muy joven he trabajado, aproximadamente desde la edad de 10 años. Mis primeros trabajos fueron como lavador de botellas, organizador de pines en un boliche, ayudante de electricistas, entre otros. Conocí muchos lugares y personas. Durante mi adolescencia viví en el barrio Obrero de Cali, un sitio con mucha vida nocturna, donde habitaban muchos bohemios, existían un gran número de prostíbulos y delincuencia callejera; en ese barrio pasé seis años, viviendo allí estudié el bachillerato en un colegio técnico, después de graduarme comencé a trabajar en diferentes industrias, con el pasar del tiempo, ya casado y con hijos, me dedique de lleno a la ingeniería electrónica. Posteriormente estudié Administración de Empresas. En esta profesión me sentí frustrado la mayor parte del tiempo, me dedicaba a “ganarme la vida” con algo que no quería hacer. De alguna manera, podría decir, que viví con furia durante ese tiempo. Desde niño tuve inclinación por el arte, y por las decisiones que tomé en cada momento, me fui por otros caminos; fue un aprendizaje. En algún momento de esta trayectoria renuncié a todo, eso aceleró el fin de mi matrimonio, mi situación económica llegó a extremos complicados, etc. Sin embargo, paradójicamente, comencé a ser feliz en medio de las limitaciones y el desplazamiento continuo; la explicación era sencilla: ya que me dedicaba a hacer lo que siempre quise, que era escribir. Sentí también las punzadas de la soledad en lugares remotos. Fueron experiencias que me liberaron de muchas cargas, me transformaron y pude llegar a ser quien soy hoy: un ser en paz que hace exactamente lo que quiere hacer, expresa lo que quiere expresar en todos los espacios, en todos los sentidos, con la familia, con los amigos; voy a donde quiero ir y, sobretodo, voy a mí. Por eso digo que soy feliz. Entendiendo felicidad no como un estado de euforia sino como un estado consiente en el que cada cosa tiene un valor, cada cosa esta para decirte algo, en el que cada hecho tiene enseñanzas y al final todo esto, desde mi opinión, se convierte en liberación y un gozo intimo.

¿Cómo fueron tus inicios en el arte de la Poesía?

Cuando hice ese giro en mi vida, renuncie a muchas cosas, entre esas al estilo formal y tradicional de la vida, el trabajo, la ropa, y todo aquello que no pertenecía a mi esencia. En ese momento había una corriente de pensamiento, que aun existe y crece cada vez más, sobre el interés por temas ecológicos; fue entonces cuando publiqué un blog que se llamaba “Mas Ríos Nadables”,  cuya intención era publicar crónicas y reportajes respecto a las vivencias que tendría una persona que se dedicaba a nadar en los cauces de los ríos en cualquier sitio, lugar y hora. Esto tuvo un número de lectores  que nunca creció, no se difundió lo suficiente y no cumplió el propósito de llamar a la conciencia de la gente para que de verdad se recuperaran los ríos y fueran más “nadables”. De hecho ha ocurrido lo contrario. Entonces, desistí, dejé de escribir y cerré el blog. Un buen día surgió en mí el impulso para escribir poesía, inspirado por desengaños platónicos como ese y otros más vividos a lo largo de mi vida. Comencé a compartir lo escrito con muchas personas y recibí lo que yo llamo “palmaditas en el hombro”. (Jajaja)

Observé sonrisas tenues y brillo en los ojos de las personas que leían los poemas; un  lenguaje que no miente, porque las palabras podemos colocarlas en tono de halago, pero el lenguaje corporal es veraz. Así, personas “serias” me manifestaron  lo que sentían leyendo lo que les compartía. Escribí con más dedicación, mi escritura siguió creciendo y llegó a espacios y personas más variadas en edad, genero y cultura. Más adelante, aproveché las redes sociales y a través de ellas muchas personas expresaron que lo que leían les llegaba. Seguí escribiendo inspirado por diversos temas, como el agua, los elementos y otros de la dimensión Eco.

A  los  49 años di una oportunidad a mi vocación, podría decirse que de manera tardía, pero considero que no, simplemente la había aplazado. Afloró un lenguaje construido con lo leído y lo vivido. Se me hacía muy fácil y fluido escribir. La base la había hecho en mi adolescencia, cuando vivía en aquel ambiente difícil, en donde la estreches de los recursos familiares y la delincuencia del entorno dificultaban mi vida social. Para compensar compraba, con lo poco que ganaba, revistas, periódicos, libros de segunda mano con literatura clásica y las asequibles colecciones de lo que en ese entonces se llamaba el Instituto Colombiano de Cultura, Colcutura. Todo lo leía con voracidad.

¿Considera que el arte de la poesía es producto de un sentimiento o de la disciplina?

En mi caso considero que es producto de la emoción, cuando esta me arropa, las cosas fluyen; soy un ser emotivo, es lo que definitivamente me mueve y es fundamental en mi quehacer. Sin duda la parte técnica es importante, el oficio lo he aprendido leyendo mucho y escribiendo bastante. He escrito y compartido poesía hecha desde la reflexión y poesía “inspirada”, he observado que, en el primer caso, las personas la pasan por alto, mientras que en el segundo caso las personas se sienten “tocadas” y expresan su sentir.

¿En su trayectoria artística ha recibido alguna influencia significativa de algún autor?

Yo aprecio todos los géneros de la literatura porque cada uno tiene su valor. Sin embargo, es cierto que algunos autores nos atraen más que otros. Siento que me ha influenciado Henry Miller por su manera desbocada, desinhibida y atrabiliaria de escribir, considero que esa es la mejor manera para un escritor. Cuando uno lee novelas como Trópico de Capricornio, Trópico de cáncer, Sexus, entre otras, se da cuenta que existe una pasión por la vida y el oficio de escribir. Miller escribe desde sus tripas y sus testículos sin pensar en quienes son sus lectores.

También me conmueven Jorge Luis Borges, un ser sabio con grandes riquezas literarias y Julio Cortázar; los dos fueron animales literarios, con esto quiero decir que ellos vivían, respiraban y comían literatura. Leerlos enriquece en muchos sentidos, sus obras están llenas de tesoros, es meterse en universos bellos y esplendidos. Son dos de mis preferidos.

¿Usted cuenta con algún libro publicado?

No. Esa ha sido una pregunta con la cual he tenido que convivir desde hace algunos años. Cuando algunas personas me preguntan acerca de cómo me gano la vida, les respondo que no me dedico a ganarme la vida, sencillamente soy poeta, como puedo vivo y creo. En este momento publicar no es mi meta. De manera independiente y personal he creado mis propias recopilaciones y me encuentro escribiendo la quinta que he titulado Cantos al sol. Antes intentaba publicar poesía con algunas editoriales, sin mayor acogida. Ahora, poco interés y tiempo tengo para enviar manuscritos a las editoriales. En este momento estoy empeñado en publicar en formatos no convencionales, quiero crear nuevos canales para la poesía, no necesariamente libros, ya que con estos se viven paradojas y contradicciones. El libro es bello desde la estética, en lo que puede transmitir y los tesoros entre sus letras, sin embargo, también tienen una nota triste, cuando son archivados y pasan sin ser tocados durante mucho tiempo. Considero que el libro no merece ese destino, debe ser más activo. Ahora con las nuevas tecnologías se logra que los libros sean un poco más dinámicos, más integrados a las posibilidades de ser más apreciados y disfrutados continuamente, si bien todavía no se ve el despegue que se espera. En cualquier caso, yo estoy en la búsqueda de nuevos formatos de publicación. Aclaro, si alguna editorial se interesa por mis poemas y llegamos a un acuerdo de provecho mutuo, publicaría mis libros, pero no es mi objetivo central. Las redes sociales, por ejemplo me han facilitado publicar continuamente, y gracias a esto personas del común, escritores y poetas de otros lugares del mundo leen lo que escribo.

¿Se ha visto atraído por recitar poesías en Público?

No me disgusta pero tampoco me agrada. No me atrae la lectura de poemas y menos como espectador. Me parece que este tipo de actividades rápidamente se hacen protocolarias, formales y aburridas, con riesgo a ser eventos olvidados. La poesía y cualquier lectura en público debería ser una fiesta donde todos participen, que intervenga el autor y también las personas que asisten.

¿Cuál considera que es su mejor poesía hasta el momento?

Huy… (Jajaja). Permíteme un paréntesis, para contarte algunas anécdotas al respecto. Cuando escribí mi primer poemario, tenía la ansiedad de recibir comentarios de personas con autoridad literaria, fue entonces cuando conseguí algunos lectores, entre estos, dos profesores que aunque no habían escrito libros contaban con vocación y criterio literario;  uno de ellos, un profesor de idiomas en Uruguay, quien después de leerlo me comentó: “Rubén, yo comencé a leer tu poemario y llegué a pensar que eras otro de esos poetas que escriben sólo para conquistar mujeres, pero cuando leí Ahora que te has ido quedé impactado por tu manera de trasmitir tu sentir”. La otra fue una mexicana profesora de español. Ella me respondió rápidamente y muy amablemente corrigió algunos temas técnicos, pero su impresión era de enamoramiento por mi poesía. Busqué también a una poetiza colombiana quien inicialmente me dijo «Voy a hacer correas de tu piel», (jajaja),  pero tres meses después se excusó diciéndome que no disponía de tiempo para leer lo que le había enviado. Por último, dos amigas colombianas leyeron mi poemario y expresaron su conmoción. Incluso una de ellas me confesó que lloraba mientras lo leía.

Paso a responder tu pregunta. El poema “Ahora que te has ido” se lo escribí a mi hijo menor quien es actor; es uno de los que más me conmueve, ya que siempre me retrocede a las circunstancias del momento que vivimos cuando lo escribí, lloré cuando lo escribí y aún lloro cuando lo leo. Me gusta otro titulado “Soy en ti” dedicado a las mujeres en general, donde expongo todo lo que siento por el género femenino. Bueno, creo que cada creación tiene su valor. Hay unos poemas que siempre me conmueven y me ponen al filo de la lagrima, diría que con esa idea, mis favoritos están entre estos, pero no te podría señalar uno especifico. Suele pasarme que pasados algunos años cuando releo algunos poemas los veo más bellos.

¿Qué es lo que más le ha generado satisfacción en la escritura de sus poemas?

Me di cuenta que yo escribía en parte, para devolver lo que otros seres ‒escritores‒ me dieron en algún momento. He recibido mucho de  Miller, Cortazar, Borges, Amado Nervo, Garcia Marquez y muchos más, en cada uno de ellos me descubrí un poco más, y además, hallé palabras nuevas, giros del idioma, frases inéditas, son los regalos que he recibido. En este sentido tengo mucho que agradecer, una frase leída puede transformarte la vida, incitarte para la creación, ponerte en otra dimensión. Así que, sentí que era pertinente exponer lo que en mí se decantaba, para que quienes leyeran pudieran tomar lo que consideraran útil para ellos. Escribí esta frase para resumirlo:
«Si alguna de las cosas que escribo motiva a alguien, le entrega consuelo, una solución, una inspiración. Si alguno de mis poemas ocasiona un batir de alas, como el de una mariposa, lo escrito estará pago».
He recibido comentarios de muchos lectores y me he dado cuenta de que se generan emociones y resultados inimaginables entre quienes ni siquiera has visto nunca.

También escribo para mí, porque, en el proceso, descubro mis zonas oscuras y mis limitaciones, lo que me permite sanarlas y, eventualmente, facilitar a otros sanar. Confieso que creo que los escritores somos un poco autárquicos y dictadores, tenemos a nuestra disposición las palabras y hacemos con ellas lo que deseamos y, en ese sentido, enfrentamos e integramos unas cuantas de nuestras sombras.

¿Cual es tu meta al escribir?

Creo que el arte en general emerge, básicamente, para llegar a diferentes niveles de sensibilidad y conmover a muchos seres, haciéndoles sentir que también son creadores, que pueden liberarse y redescubrirse. El arte es infinito, y aunque muchos dicen que ya todo está inventado, realmente todo está por crearse. Dentro de las corrientes del sentir en las que me muevo ahora, creemos que la humanidad finalmente volverá a la nada, esa es la misión final, porque desde la nada somos todo; en este momento nos divertirnos, generamos conflictos y seguimos roles. Siguiendo la frase del maestro Alejandro Jodorowsky: «al final todos seremos poetas». No la cito por que yo sea poeta, sino porque de lo que tratan todas las artes es de la concepción de actos poéticos, gestos estéticos que conmuevan e inspiren a los otros para ser artistas, ya que en potencia lo somos, simplemente que no nos lo permitimos. Cuando eso ocurra estaremos más cerca de la nada.

¿Ha tenido alguna experiencia meta física o es usted indiferente a este tema?

Oh sí. Mi sentido más sensible es el oído y he tenido varias experiencias de clariaudiencia. Es algo impactante. Me ha sucedido que puedo oír simultáneamente muchas conversaciones distantes. Te conviertes en un canal atravesado por el sonido. Algo increíble.

Usted ha incursionado en otras actividades como la siembra voluntaria de árboles y en talleres de teatro. ¿Cuál es la motivación de hacer esto y otras cosas?

Pienso que somos seres humanos y por mas actividad individual que hagamos, estamos arropados por una comunidad que tiene cultura y valores, lo que nos involucra con algo de esto. Me ha interesado el tema Eco, porque pienso que la tierra es un ser vivo, nos sustenta y debe ser respetada en todos sus contextos; creo que la pisoteamos cuando la vemos únicamente como una fuente inagotable de recursos. Este tema tiene muchas miradas, pero todo lo que abarca me interesa, incluyendo sembrar árboles. He estado atento a esto desde que escribía el blog ya mencionado antes. Pienso que una actitud de respeto y gratitud deben prevalecer en el medio. Soy parte de quienes creen que eso debe hacerse para sintonizarnos con el ser Tierra. 

Sobre el otro tema que mencionaste, inicio por decirte que, en mi búsqueda personal estuve tras la sanación alternativa motivado por experiencias directas con un familiar que vive circunstancias difíciles. Pude darme cuenta que la medicina alopática, es decir, la medicina de fármacos, no conduce a una verdadera sanación, porque nos trata como seres compuestos por secciones mecánicas. Este tipo de medicina pone, como decimos coloquialmente, paños de agua tibia en una parte y, resulta que, el ser humano es orgánico, cada parte de él tiene que ver con el todo.  Me involucré con el tema de las practicas alternativas a través de lecturas y prácticas que me llevaron a descubrir que el que decide sanar es el paciente y no el médico, y esto se puede lograr a través de un cambio de creencias. Hay muchas teorías al respecto, pero hay una sencilla: los conflictos emocionales no resueltos se traducen en síntomas físicos que pueden agravarse y llevar a situaciones complicadas, si los resuelves lo más seguro es que sanes. Los médicos o pastillas ayudan, pero nada equivale a sanar desde uno mismo.

En toda esta búsqueda llegue al maestro Alejandro Jodorowsky, artista que ha tocado una gran cantidad de disciplinas, y ha trabajado mucho con el cuerpo, él afirma que: «el arte que no sane no es arte», lo que se da en razón a que el ejercicio del arte remueve creencias falsas y conflictos emocionales no resueltos; cuando te empiezas a expresar con libertad comienzas a sanar. De esta manera llegué al teatro, puesto que en él, nuestro cuerpo es el instrumento que nos trasmite síntomas y emociones, y el arte es el medio a través del cual podemos canalizarlas para sanar. En las terapias alternativas se acepta que el ser humano está constituido por una triada que consta del linaje familiar, la etapa desde la concepción del ser hasta su primera infancia y la experiencia de la segunda infancia que va de los 3 a los 7 años aproximadamente. Esto conforma al ser humano y ahí se generan la mayoría de los problemas referidos a la salud. Todo lo que se ha impreso durante este periodo se manifiesta en el cuerpo para ser resuelto, idealmente, por uno mismo. En las terapias alternativas se dice que si tu sanas, sana la familia y el clan, debido a que el ser humano está estrechamente conectado con todo su clan. Muchas veces sucede que el cuerpo se vuelve rígido y se enferma porque no te permites expresarte. En mi sentir y reflexión he llegado a una conclusión muy sencilla que parece obvia, pero que, para la mayoría no lo es tanto. Sostengo que el ser humano es un paquete orgánico completo, cuerpo físico, cuerpo de emociones, cuerpo astral y comunal; todo esto existe para que uno se exprese, pero ocurre que nos vamos consumiendo a través de la vida y nos limitamos a un conjunto mínimo de espacios que hacen que termines “muerto” antes de tiempo. Creo que muchos autores nos metemos en cosas diferentes porque el arte es uno solo, es la posibilidad de expresar nuestra propia sensibilidad. Eso explica porqué toco esas otras aéreas del arte como el teatro.
 
¿Cómo es tu posición frente a las ideologías del ser humano como las políticas, económicas y religiosas, entre otras que existen?

Mi posición es similar a la del autor argentino Jose Luis Parise, quien sostiene que existen los llamados cuatro jinetes del apocalipsis que son: la economía, la religión, la política y la ciencia. Coincido en que las religiones están construidas sobre creencias falsas y la manipulación; la política es la “ciencia” de hacerle creer a una comunidad que, las riquezas o los bienes de todos pertenecen a una élite; la ciencia es la creencia en la prepotencia humana y ha acuñado un término para validar todo: “científicamente demostrado“, así, todo lo que lleve esta etiqueta se supone verdadero, lo cual es completamente rebatible. Finalmente la economía está fundamentada en la teoría de la escasez, donde lo paradójico es que los que la promueven son los que jamás la han tenido. Si las miramos con detenimiento, son un conjunto de creencias y maneras de ver la vida las cuales no comparto y tampoco combato, ya que no lucho por nada, pero si estoy distanciado de ellas. Si me dan la oportunidad de explicar mi visión, lo hago, como en este caso y te lo agradezco, pero hasta ahí llego. Hay mucha gente que les cuesta salir del sistema, que siguen a los científicos, los religiosos, los políticos y los economistas y con ello sostienen el formato en el que se manejan el mundo, es respetable, cada quien va a donde quiere de acuerdo a sus creencias, pero en lo posible no voy por esas líneas ni por esos caminos.

¿Considera su propio pensamiento como algo revolucionario?

No. Como le comentaba a un amigo al respecto, considero que la palabra revolución es del siglo pasado, así como la lucha política, pienso que los seres humanos somos lo suficientemente inteligentes para plantear otros juegos. La primera manifestación a la que asistí fue cuando tenía 8 años, me llevo un profesor de la escuela; por la calle 25 del barrio Obrero, pasaban los manifestantes de la universidad que iban caminando desde Cali hacia Bogotá, para hacerle un plantón al gobierno de la época en la Plaza Bolívar de la capital. Eso lo he visto incontables veces, y creo que hasta ahora no producen ningún cambio. Mira como estamos hoy a todos los niveles y como estamos a nivel de conciencia; me refiero a esa donde somos dueños de nosotros mismos, de nuestro andar y camino. No hemos avanzado, nos siguen jugando las mismas cartas con diferente color y figuras, haciéndonos creer que es nuevo. La verdad no soy muy asiduo  de la política, no hago un seguimiento, solo sé que hay muchos problemas de corrupción y me entero por diferentes vías, puesto que no estoy aislado. No entiendo como la guerrilla le hace la guerra al sistema y termina con un estatus y organigrama tan similar al que están combatiendo, en el hay un “estado mayor de las Farc” y un “estado mayor del ejercito” con sus cargos y jerarquías. ¿Cómo carajos vas a combatir a otro y terminar haciendo parte del mismo juego? No tiene sentido. Es pertinente hacer uso de nuestra inteligencia y crear otro juego. Yo, en términos sociales, a lo que más he llegado es a creer es que nos debería interesar algo que llamo pequeñas comunidades auto determinadas, con las cuales ya se han probado y puede ser auto-sostenible a nivel alimentario y de servicios básicos, en las que uno sí puede mirar a los ojos y acompañar a quienes se delega para que ejecuten algo. Mientras que si eliges a un presidente o senador que nunca viste ni conociste, promueves que las riquezas y el poder lleguen a esas personas; en cierto sentido elegimos la corrupción, eso no tiene presentación para una persona con algo de claridad. Pienso que debemos ir hacia ese modelo, donde no caben los súper contratos pero si cabe la vida y la salud emocional.

¿Qué consejo le daría a los jóvenes?

Bueno , yo estuve involucrado desde chico en muchas corrientes artísticas y musicales, siempre en la búsqueda. Para mí la cultura es algo que tiene más de negativo que positivo, porque amasa, es decir, hace que todos tiendan a ir a un mismo lugar y de una misma forma (nos uniforma). En mi caso, me es muy difícil convivir y practicar las tradiciones. Por ejemplo yo me he desprendido de las fiestas de navidad y patronales. Se puede apreciar que esa acción repetitiva del ser humano por la costumbre que llamamos cultura, es precisamente lo que manipula, es como  una especie de velo que no nos deja ver. Por un lado, le inculcamos a los jóvenes que deben estudiar una cantidad de cosas que en cierta forma son negativas, por ejemplo, la historia de nuestros próceres que esconde cosas que jamás se dicen. Por otro, somos incapaces de entender todo en conjunto, ramas como la biología y la química son elementos muy ligados en el mundo natural, pero como muchas otras disciplinas son particiones de la academia tradicional en aras del entendimiento. Esto al final conlleva a manifestaciones de inconformidad y desasosiego desatando que muchos jóvenes se involucren en actividades dañinas, por darle etiquetas: la droga, la violencia y la prostitución; son cosas que desafortunadamente van ganando un espacio, una legalidad y una aceptación. Yo les diría a los jóvenes, síganse a sí mismos, sigan su corazón, su sentir, respeten a su seres queridos, a sus profesores pero en esencia respetarse a sí mismos. En mi caso tengo 3 hijos adultos con formación profesional, y por la experiencia que viví con ellos, llegó un momento en que deje de apreciar y valorar la academia formal, ya que, a mi modo de ver, no forma bien a los chicos. Estoy de acuerdo en que al profesor se le debe dar respeto de ser humano, pero no respecto del saber, ya que él mismo está aprendiendo y sanando allí.

Soy padre, no fui muy bueno en la relación padre-hijo, según la veo hoy día. Una buena relación es aquella donde el padre está al lado de su hijo de manera incondicional, para que ese hijo pueda vivir y encontrar su esencia en este plano y pueda encontrar su camino, no el camino que le imponen los padres, ni el que dictan las tradiciones, las políticas o la escuela. Si hay un padre incondicional cuando el chico tenga dificultades en el medio, obviamente, estará al lado de su hijo para aclarar las cosas, pero de parte del hijo, no de parte del profesor, de la policía, ni del juez como es la tendencia actual, esto le daría un giro increíble a lo que son las relaciones de familia. En su momento no he sido un buen padre, tenía la carga emocional y cultural impuesta por mis padres, yo creía que las cosas deberían ser tal cual como mis padres creían, tal cual como me educaron. Después me di cuenta que no era así, pero ya era tarde por que había cometido gran parte del “daño “sobre mis hijos. El acompañamiento no es solo para que se cree un vínculo, sino para confiar en que el hijo tiene la suficiente fuerza para descubrir su camino y su propia verdad, independientemente de los que promueven las creencias culturales y familiares. 

Pienso que los hijos de hoy deben usar su talento para empoderarse de sí mismos y caminar su camino manteniendo el respeto propio y  a los otros seres. Todo lo que está ocurriendo conlleva a un modelo que se repite generación tras generación, los chicos siempre buscan una tribu por fuera de su casa, porque sus familia no son incondicionales con ellos, se van afuera donde los aceptan con todos sus problemas, sus vicios, pataletas, etc, y allá encuentran las creencias de esa tribu y terminan aceptándolas. Siempre tendremos el linaje familiar pese a todo el pataleo que hagamos como jóvenes, no obstante, si tengo la posibilidad de ser yo mismo desde mi casa, no tendré necesidad de buscar serlo afuera, porque mis padres estarán conmigo, no para cumplir con sus expectativas, sino para que yo sea yo. Con esto cambiarían las relaciones familiares y sociales. Particularmente conozco algunos casos de chicos sanos en términos de libertad, sin imposiciones, son seres libres y maravillosos.

¿Muchas gracias por acudir a esta entrevista, algunas últimas palabras?

Te agradezco que me hayas hecho esta entrevista, me has dado la oportunidad de mostrar mi pensar y mi sentir. A propósito comparto este poema para la revista ROCKDESTROYER FANZINE. Un abrazo.

ME SIENTO

Ausente de todos
ilimitado en mí
me siento.
Libre de maneras y modos
circunscrito al infinito
me siento.
Arropado de signos y fondos
lamido por la eternidad
me siento.
Explorante de vacíos
guerrero de batallas colapsadas
me siento.
Niño en el carrusel del tiempo
viajando en el instante
me siento.
Capturador de dialectos
transmitidos en los vientos estelares
me siento.
Atravesador de regiones
pintor de pasos y bailes astrológicos
me siento.
Los siento.

Jamundí, Colombia, 19 de julio de 2015







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